Archive for the 'contraCultura' Category

INSISTIR

“Ya todo está dicho, pero como nadie escucha hay que volverlo a decir”
André Gide
(Escritor francés Nobel de literatura 1947)

INSISTIR

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Frecuentemente percibo en mi trabajo que estoy diciendo y haciendo lo mismo, igual me ocurre cuando me recuerdo y repito, los compromisos y metas que previamente me he establecido. Y así, cuestionándome qué tan conveniente será persistir e insistir en aquello, frecuentemente me vienen pensamientos de abandonarlo.
La clave para continuar, me parece, no solo está en preguntarme diariamente si esto o aquello sigue siendo valioso y aplicable en determinadas circunstancias, sino además, en buscar el lenguaje adecuado; esto es, la forma en que me digo y/o trasmito a quienes están cercanos a mí, las bondades y beneficios de aquello que, en su momento, sea valioso de aplicar en determinadas circunstancias de nuestra vida personal.
Excusas para abandonar lo bueno y positivo que nos hayamos propuesto, nunca dejarán de presentarse bajo las más variadas formas y pretextos. De aquí la importancia, creo, de estar siempre atentos a las formas y medios, que nos aseguren lo más objetivamente posible, a c/u de nosotros, permanecer felizmente, una y otra vez, en todo aquello que nos acerque a nuestros sanos propósitos.
Por esto, nos invito a usted y a mí, a estar concientemente concientes, de aquello que de bueno y positivo para nuestras vidas y la de los demás debamos insistir, hoy, siempre, debiendo empezar, quizá, por abrirnos a cambiar, cuestionar y mejorar nuestras maneras y formas de pensar y buscar el bien. ¿No le parece?

OBLIGAR

“Nada ayuda menos a la expansión de un idioma que su obligatoriedad, porque acaba provocando rechazo” Diario ABC 4 de julio/2008.

OBLIGAR

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Lo expresado por este diario español, me recuerda lo presente que está en nuestras vidas esa costumbre (cultura) de obligar, casi, para todo; desde lo elemental, hasta lo importante y necesario, ¿no?
Y nada más cierto, hoy, que el enorme rechazo automático en nuestro fuero interno, hacia todo lo que se nos obliga y/o impone, por encima de nuestra inteligente y libre voluntad, más allá de las razones y creencias que se esgrimen para obligarnos a, por ejemplo: adquirir buenos hábitos alimenticios; portarnos bien; elevar nuestros conocimientos y habilidades; etc.
Este rechazo se da, me parece –entre otras cosas- ante la tendencia en muchísimos de nosotros, de irnos por esa fácil cultura (costumbre) de imponernos y obtener obediencia, sin más. Olvidándonos, frecuentemente, de invitar e invitarnos a aceptar las bondades y beneficios personales y colectivos de las positivas conductas (culturas).
¡Claro! vivir convenciendo, requiere antes que nada: disposición y apertura de nuestras mentes, ya sea como trasmisores de buenas o novedosas conductas, o como receptores de estas.
Pero sí, hay que reconocerlo, infinidad de veces, lo que nos gana es nuestro protagonismo defendiendo nuestra importancia, no esperándonos a que los demás se den cuente de lo bueno o, lo que es peor, no aceptando que hay que hacer cambios en nuestra vida, que requieren de nuestro libre, inteligente y gustoso convencimiento. ¿No le parece?

DISFRUTAR

“Contra la cultura del perfeccionista, vivo la cultura de lo simple”

DISFRUTAR

Por Nacho Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Cuántas veces a usted y a mí, en nuestro hogar, trabajo, escuela y circulo de amigos, nos sucede que dejamos pasar una gran cantidad de detalles simples, que estuvieron a nuestro alcance, y por estar metidos, dizque en cosas “importantes”, no nos dimos el gusto de disfrutarlos, de sentirnos felices.
Y es por que, me parece, estamos frecuentemente en una personal inconciencia, pensando y actuando en automático, siguiendo nuestras creencias y hábitos repetidos por años y así, cuando nos fijamos objetivos, casi simultáneamente nos decimos, que hasta que estemos allá en la meta, será cuando nos sintamos bien; auto-excluyéndonos con ello, muchísimas veces, de saborear el proceso; esto es, el día a día, experimentando todo lo valioso y novedoso, que encierra para nosotros y los demás.
Desear estar allá, mediante el logro de nuestras metas y/o propósitos, creo es bueno y recomendable para todos, a través de nuestros procesos y prioridades, los cómo, los cuándo, los por qué y para qué, alcanzando así, los trofeos que usted y yo, nos ganamos en nuestra vida cotidiana, alejados de los adictivos aplausos y/o reconocimientos.
Lograrlo considero, requiere -adicionalmente- de hacernos concientemente concientes, usted y yo, momento a momento, de encontrarle el gusto a nuestros pensamientos y acciones que libremente nos encaminan, estando contentos, a ser mejores, sin caras de tristeza y preocupación, allí donde nos encontremos. ¡Se lo aseguro!

DESPEGAR

“Contra la cultura del apego, vivo la cultura del desprendimiento”

DESPEGAR

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Es frecuente, cuando nos proponemos algo positivo usted y yo, en nuestro trabajo, hogar, escuela, etc., que de repente, nos enfrentamos casi, casi, con una reacción parecida a la fuerza de gravedad, que obliga a los científicos a elaborar enormes cohetes conteniendo millones de m3 de combustible, examinando muy bien, qué carga incluir para su exitoso lanzamiento.
Así, pensando en lo último que nos propusimos iniciar en nuestra vida personal y/o profesional, seguramente recordamos una fuerte resistencia -principalmente nuestra- manifestada en múltiples y variados pretextos, excusas, emociones y reacciones hacia aquello que deseamos hacer, y que al final solo nos provoca desánimo, quedarnos igual, ¿no?
Otras veces, puede sucedernos, que nos ponemos una meta “x” y empezamos avanzar hacia ella, trazamos un programa que seguimos; y ¡zas!, nos pase que no alcanzamos el objetivo, tal y como nos lo imaginábamos y desanimados, paramos y no investigamos el porqué de lo ocurrido; al contrario, nos damos las mismas respuestas gastadas, justificándonos, dejando ir valiosísimos aprendizajes.
Lo que ocurre, me parece, es que subyace –quizá- un tremendo apego hacia nuestras creencias, actitudes, formas de pensar y reaccionar, que limitan e impiden caminemos hacia aquello que descubrimos conveniente, para usted, para mi, para todos. Por lo que le invito, integremos a nuestra vida, lo que provoque despegar siempre, hacia aquello que de bueno queremos. ¿Le suena?

APRENDER

“Aquel que sigue aprendiendo se mantiene siempre joven”
Henry Ford.

APRENDER

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Una actitud frecuente que observo en quienes estamos investigando y/o asesorando a los directivos y demás miembros de las organizaciones, incluso en quienes están al frente de muchas de ellas, es que de repente creemos que ya lo sabemos todo, dizque porque somos profesionistas con especialidades, maestrías, doctorados, post doctorados, etc., junto al montón de años en ésta o aquella materia. Y este gusto por allegarnos títulos y conocimientos académicos me parece estupendo y siempre necesario en este tiempo maravilloso que vivimos.
Pero esta, a veces inflada autosuficiencia -si nos descuidamos- puede convertirlo a usted y a mí, en solo viejos y arrogantes expertos con invaluables conocimientos, y al mismo tiempo, hacernos creer y parecer “estar” por encima de las otras personas cercanas a nosotros, y que sin embargo, si tomamos conciencia, esta creencia no nos excluye la necesidad de estar siempre aprendiendo; por que el conocimiento, recordemos, está en permanente expansión.
Y muchas veces el aprender, considero, no es otra cosa que estar siempre en esa actitud y disposición juvenil de empezar siempre, una y otra vez, alegres y rectificando, abiertos a aprender más hoy, siempre.
Así, una manera segura de mantenernos siempre jóvenes, en nuestras mentes y en nuestros cuerpos, igual que Ford también creo, es cultivar en las ocupaciones personales y profesionales, suyas y mías, la sana cultura (costumbre) del aprender siempre: de todos, de todo. ¿No le parece?

CREATIVIDAD

“Contra la cultura dada, vivo mi propia cultura”

CREATIVIDAD

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Recién escuché a Michael Eisner ex jefe de Disney en ciudad de México, recomendarle ha un público especializado en manejo gerencial, la necesidad que en las organizaciones se incluya y fomente la creatividad. ¡Formidable!
Bueno es, ser testigo día a día, de la inagotable riqueza expansiva a millones de seres humanos, que genera ese conjunto de nuevas ideas positivas, repetitivas y cargadas de curiosidad, que en resumen, me parece ayudan a definir creatividad, ¿no?
Y una prueba palpable y motivante, que nos posibilita entender y aterrizar esto de la creatividad, es observar -por ejemplo- en la ciudad de Washington DC., la larga fila de edificios alojando a la oficina de patentes de los EEUU. Allí se encuentran archivados, los certificados para el teléfono inventado por Alexander Graham Bell y de todas las creaciones de Thomas Alva Edison, por citarle solo 2 famosos creativos seres humanos ¿Se imagina, hoy, al mundo sin luz eléctrica o sin teléfono?
De aquí, esta magnifica oportunidad para incorporar a nuestra vida, la cultura de la creatividad –que enriquezca y supere a la que ya nos fue dada- producto eso sí, entre otras cosas, de nuestra mejora, esfuerzo, disciplina, investigación, ánimo y perseverancia personal; sabiendo que las más de veces, lo nuevo, lo mejor que pensamos ó imaginamos, no sale a la primera, ni a la segunda, sino –quizá- después de estar dale y dale a nuestro sueño, ilusión y/o ganas de hacer el bien, para todos, allí donde estamos. ¿Se anima?

RECONOCIMIENTO

“Contra la cultura del éxito de los demás, vivo la cultura del regocijo”

RECONOCIMIENTO

Por Ignacio Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Investigando frecuentemente sobre el Capital Humano, algo que encuentro en el mundo de las organizaciones, es la tremenda resistencia que ponemos a vivir la cultura del reconocimiento; me explico:
Aún recuerdo, lo que me dijo un socio de una firma de consultoría a mi invitación a que le reconociera verbalmente a uno de sus socios su formidable desempeño: “no lo hago, porque lo único que hará, es pedirme le comparta más utilidades”. ¿Sabe qué sucedió?, esa organización al poco tiempo, perdió un valioso generador de más negocio. ¡Imagínese, nomás!
Como este ejemplo, con seguridad usted y yo, tendremos casos similares en nuestros trabajos, hogares, escuelas, círculo de amigos, etc., donde, por guardarnos legítimos reconocimientos hacia quienes están cerca -no importando si son superiores, iguales o inferiores a nosotros en responsabilidad, etc.,- además de cometer una injusticia, estamos fomentando el círculo perverso e infeliz de perder, perder. Ese, que tantos estragos nos provoca y que le invito, tomemos conciencia para superarlo.
Y esta cultura subsiste considero, debido -entre otras cosas- a esa creencia arraigada en nuestras culturas latinoamericanas de escasez, de que hay poquito. ¡Hágame el favor!
Hoy, vivimos la era del conocimiento (Alvin Toffler dixit) y como nunca en la historia, tenemos acceso a una inacabable fuente de recursos y de éxito del conocimiento humano, que al contrario que con los recursos naturales, al compartirlos se expanden y multiplican. ¡Que regocijo! ¿No?

EL PODER

“Si quieres conocer a una persona, dale poder”
Abraham Lincoln.

El Poder

Por Ignacio Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Una pregunta que constantemente me viene y formulo a los dueños de negocios, directivos de las organizaciones y/o profesionistas ha quienes les prestamos servicios, es esta: porqué, salvo honradas excepciones, las personas con poder, frecuentemente lo ejercen bajo la cultura (costumbre), como decimos coloquialmente en México: haciendo que nomás su chicharrón truene.
Las respuestas que recibo son variadas, aquí le comparto algunas: porque así somos los(as) mexicanos(as); porque así aprendí; porque se siente bonito; porque sino, me ven la cara; porque ejercerlo, resulta difícil… Expertos académicos en capital humano consultados, solo me han respondido: es un súper tema de Tesis para maestrías y/o doctorados en desarrollo humano. ¡Y sigo con mi pregunta!
Así, lo dicho por Lincoln, parece aplicable a las personas, más allá de su condición social, raza, edad, creencia y nacionalidad, ¿no?
De aquí que seamos infinidad de veces, usted y yo, testigos de personas y también -hay que decirlo- de nuestras propias actuaciones, que al asumir y/o escalar posiciones de poder, en el trabajo, escuela, profesión, deporte, club, colonia, barrio, etc., salga sin pensarlo, lo prepotente, arrogante o abusivo hacia quienes se ejerce. ¿Le ha ocurrido?
Por ello en CONTRACULTURA, AC., nos abrimos y sumamos a las organizaciones que están a favor de provocar actitudes y acciones diferentes y positivas, en cada uno de nosotros, que mejoren la arquitectura humana, allí donde estemos. ¿Se anima?

COHERENCIA

“Contra la cultura de aparentar, vivo la cultura de la coherencia”

COHERENCIA

Por Ignacio Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Dedicados al asesoramiento externo de las organizaciones, algo que es indispensable tener presente, me parece, es que los consejos y sugerencias que trasmitamos mediante el uso de nuestro lenguaje verbal y/o escrito, se encuentren suficientemente respaldados por nuestra conducta personal. Sino, más temprano que tarde, estamos destinados a ser puestos junto al montón de “profesionales” que hablan, hablan y muy poco aplican en su vida de sus recomendaciones, catalogándose –quizá- como incoherentes “artistas” de la palabra y gesticulación, por llamarlo suavecito y de los que ha veces –con sinceridad- formamos parte, usted y yo.
Porque si nos ponemos a meditar un poquito, en lo que estamos de acuerdo todos rápidamente, sin entrar al terreno de las ideologías, es que lo importante que hablamos e influimos, no necesariamente se reduce a lo emitido por el sonido de nuestras bocas, sino por la interrelación de nuestros actos que día a día ejercemos -allí donde vivimos, trabajamos, hacemos deporte, descansamos, etc.,- con las creencias y convicciones que decimos tener y/o continuamente aconsejamos.
Así, ante la muerte de la distancia (The Economist), gracias a las tecnologías de comunicación, los seres humanos nos convertimos, de instante a instante, en observadores y observados. ¡Formidable!
Y sí, un magnifico reto, para usted y para mi, siempre y en todo lugar, será encontrarle el gusto de unir nuestras creencias y convicciones a cada una de nuestras personales acciones. ¿Se anima?

EL ARTE DE PREGUNTAR

EL ARTE DE PREGUNTAR

Por Ignacio Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Con regularidad, nos veamos en medio de esa costumbre (cultura), común en muchos de nosotros, de que ante “x” situaciones que nos ocurren o le ocurre a personas cercanas, lo primero que hagamos, sea aventarnos un sinnúmero de recomendaciones y opiniones personales, para que se hagan, ¿no?
Pareciera que esta costumbrita (culturita) de dar y repartir consejos y “soluciones” a diestra y siniestra, sin más, es “paisaje” nacional.
Ante ello, le propongo lo que hoy, me parece, está facilitando en las organizaciones encontrar las adecuadas y eficaces soluciones a sus problemas: saber plantear (nos) la(s) correcta(s) y oportuna(s) pregunta(s). Sí, aunque le parezca obvio.
Lo que ocurre creo, es que no estamos habituados en practicar este sanísimo ejercicio para la inteligencia, al que por cierto con sencillez los niños acuden entusiasmados y que hizo a Albert Einstein insistirnos hasta su muerte: nunca dejar de preguntar, convirtiéndose -sin duda- en una estupenda manera para que nuestros hijos vayan desarrollándose sanamente, y que sin embargo, los adultos en nuestro afán de control –quizá- les vamos inhibiendo.
Por eso, una de las profesiones que está rescatando, para bien, esta forma de ayuda para las personas en sus vidas, negocios y profesiones: El Coaching, contiene como eje fundamental, lo que yo denomino EL ARTE DE PREGUNTAR; provocando que cada persona, reestructure su arquitectura personal y alcance con sus talentos y recursos, el bien para sí y los demás.
¡Anímese! y visite www.contracultura.org.mx para que conozca más sobre esta interesante herramienta.


About

You are currently browsing the Nacho Navarro weblog archives for the contraCultura category.

Longer entries are truncated. Click the headline of an entry to read it in its entirety.

Categories