“Contra la cultura del dejar el camino andado, revive la cultura de la ilusión, del sueño de hacer el bien”
A MALAS NOTICIAS, BUENAS CARAS
Por Nacho Navarro
www.contracultura.org.mx
Probablemente usted y yo, más de una vez, hayamos tenido ganas de abandonar la cultura de portarnos bien desde la primera, sin trampas ni sobornos, mediante nuestro esfuerzo y capacidad, sin acudir y apoyarnos en esa subcultura, por desgracia tan común, de brincarse las reglas y demás para alcanzar – a como dé lugar- ese gusto y/o capricho.
Portarse bien, muchísimas veces, demanda de quienes optamos por esta forma de pensamiento y vida, esfuerzos casi sobre humanos, que al final del día, infinidad de veces, nos hace sentir cansados y con experiencias de que así resulta dificilísimo.
Ejemplos sobran, y van desde los más variados, no importándoles la forma de que se valgan para este cometido. Que hay que decir mentiras: las dicen. Que hay que dar dádivas y sobornos: las dan. Que la justicia se haga y se aplique, en los bueyes y la carreta de su compadre: que se haga. Que no hay quién aguante un cañonazo de 50mil: lo disparan. Que las denuncias ante el ministerio público, se quedan impunes y sin atrapar a los culpables en el 99 % de casos: pues que “bueno”. ¿No le ha pasado?
Ante esto, seguramente, podremos sentimos apabullados. Sin embargo, me parece, son las estupendas oportunidades, para usted y para mí, para hacer CONTRACULTURA, que suscite pensamientos, acciones diferentes y positivas, que cambien nuestra arquitectura personal, manifestada entre otras cosas, por nuestras caras buenas. ¿No le parece?
“El dinero no crea al hombre, es el hombre el que crea el dinero”
Warren Buffet. Inversionista Norteamericano.
Sencillo y Millonario
Por Nacho Navarro
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Vive en la misma casa de 3 dormitorios y sin rejas que hace 50 años compró cuando se casó; conduce su propio automóvil; no tiene guaruras; su empresa Berkshire Hathaway es dueña de 63 exitosas compañías; no le gustan las fiestas con la clase “alta”; hace 78 años nació en Omaha, Nebraska, Estados Unidos y allí sigue; se le considera el hombre más rico de la tierra, con una fortuna de más de 52mil millones de USD, que formó a través de la compra de acciones desde sus 14 años, con el asesoramiento de su padre -broker de acciones-, de la cual acaba de donar el 85% a instituciones de beneficencia y, entre estas, le otorgó 31mil millones a la fundación Gates. ¿De quién le escribo? De Warren Buffet, a quién ubicamos como un actual y destacado Líder de Contracultura.
Se suma a nuestra lista de seres humanos que con su vida, más que con sus palabras, provocan pensamientos, acciones diferentes y positivas, en beneficio propio y de muchísimos más. Rompe, me parece positivamente, con la tradicional y por desgracia frecuente cultura del hombre con riqueza material: arrogante, presumido, haciendo alarde de influyentismo, pagando entrevistas en revistas y programas de radio y TV, que “demuestra” su poder económico mudándose de lugar y casa, encerrándose literalmente en piedra y lodo, adquiriendo autos lujosos, que lo mismo los transportan que uno menos caro. Pero hay, como decimos: que apantallar.
Ninguna de estas excentricidades se le puede colgar a Buffet. ¡Afortunadamente!
“Empleamos la mayor parte de nuestra fuerza en sostener nuestra importancia”
El arte de ensoñar. Autor. Carlos Castaneda.
ENERGÍA
Por Nacho Navarro
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En la coyuntura de altos precios del petróleo, una enseñanza positiva que me parece podemos sacar, allí donde nos desempeñemos, además de volvernos concientes consumidores y/o protagonistas, de la -como nunca- optimización del uso de la energía, más allá de que provenga de fuentes renovables o no renovables, es la de preguntarnos: ¿cómo gasto y/o invierto mí propia energía personal? y ¿qué tan conciente soy del uso adecuado y aprovechable, para mi bien y de los demás, de mis fuerzas que pongo a funcionar con mis pensamientos y acciones en mi casa, trabajo, circulo de amigos, etc.?
A través de estas brevísimas reflexiones, unos minutos al día, en el momento en que cada uno encuentre más conveniente y siempre procurando hacerlo, de preferencia en silencio; esto es, quedándonos callados mientras lo hacemos en nuestra diaria meditación, si es que lo hacemos; durante el trayecto a nuestro trabajo ó al llegar al mismo, antes de tomar llamadas y/o reunirnos con compañeros, clientes, etc.
Si lo hacemos, le aseguro una cosa: tomaremos nota, de la cantidad de veces que desperdiciamos nuestras fuerzas en pensamientos y acciones negativas, que además de dejarnos cansados (vacíos), insatisfechos y con un estado de ánimo por los suelos, sabremos que al igual que al petróleo, hoy, debemos optimizarlas, siempre y para todo, en beneficio nuestro y de los demás; recordando que la repetición es la madre de las habilidades. ¿Se anima?
“Contra la cultura del perfeccionista, vivo la cultura de lo simple”
RAZÓN Y CORAZÓN
Por Nacho Navarro
www.contracultura.org.mx
¿No le sucede que en el afán de buscar lo bueno y portarnos bien, allí donde estamos usted y yo, de repente nos veamos envueltos en el dilema -casi permanente- de a quién hacerle caso: ha nuestra mente ó corazón?. A mi sí.
Lo que pasa, me parece, es que frecuentemente caemos en la trampa del perfeccionismo, que a la vez nos convierte en personas sumamente complicadas; esto es: rebuscadas; racionalistas -ojo no razón-analistas- distantes hacia todo aquello que no vaya de acuerdo con nuestras personales opiniones sobre esto y lo otro. Privándonos, con esta conducta, de inmensas y variadas fuentes alternativas de información y conocimiento, que si las escucháramos y les pusiéramos atención con todo nuestro ser; incluidas por supuesto nuestra mente y corazón, le aseguro, nos hacemos concientemente concientes y por lo tanto seres humanos, con una capacidad extraordinaria para ir atendiendo, momento a momento, cada uno de nuestros retos personales, familiares, laborales, sociales, etc.
Solo así, considero, estaremos capacitados para también mirar los lados buenos y simples de todas las personas, incluidos usted y yo, circunstancias y cosas que nos rodean, sabiéndonos provistos de, por lo menos, dos motores poderosísimos para hacer el bien: nuestro cerebro y nuestro corazón. Convirtiéndonos en seres humanos que viven integrando en su vida diaria, estos formidables regalos de la naturaleza puestos para el servicio nuestro y el de los demás. ¿No le parece?
“Si sigues haciendo lo mismo, no esperes resultados diferentes”
Albert Einstein
ASOCIAR
Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx
Expertos en neuro-aprendizaje explican cómo las personas decidimos nuestras acciones internas y externas, a través del mecanismo que ellos denominan: neuro-asociación; la cual consiste en poner a funcionar nuestra memoria cerebral (los recuerdos, referencias, experiencias, etc.), contra nuestros deseos, ideas, hechos y/o circunstancias particulares que día a día experimentamos. Moviéndonos o alejándonos, dicen estos expertos, según nos causen placer ó dolor, respectivamente; decidiéndolas ha velocidades casi instantáneas, producto muchas veces, del dolor físico o incomodidad que recordamos y que nos hace retirarnos o desistir de determinados deseos y/o circunstancias, ó por el contrario, movernos y permanecer en aquello bueno que encontramos; volviéndonos por estas rapidísimas decisiones, las más veces, inconcientes de cómo decidimos.
Lo cual no debe pasar desapercibido, creo de nuestras vidas, por que el grado en que usted y yo, estamos dispuestos asumir retos en nuestras vidas depende, según estos expertos, en las compensaciones y satisfacciones que podamos obtener, resultado de nuestras asociaciones con el sentirnos bien, a gusto.
Así, haciéndonos concientes, que nuestras acciones las construimos mediante este asociar neurológico; además considero, nos abrimos y preparamos ha asociarnos con personas y organizaciones a favor de provocar, en usted y en mí, pensamientos, acciones diferentes y positivas. ¿No le parece?