Archivo Mensual de Julio, 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS MANDELA

“Contra la cultura del triunfo, vivo la cultura de la dicha”

FELIZ CUMPLEAÑOS MANDELA

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Este 18 de julio el expresidentes sudafricano Nelson Mandela celebró su 90 aniversario de vida, acompañado de familiares, amigos y felicitaciones de todas partes del mundo. Días antes había estado en Inglaterra para presidir el concierto homenaje que cantantes pop le rindieron y cuyos fondos recaudados fueron aparar a su fundación.
Sin duda, Mandela es un ejemplo viviente y a la vista de todos, de lo que denominamos Líderes de Contracultura; esos personajes que haciendo cosas diferentes, impulsados por sus pensamientos y acciones, generan cambios positivos en su arquitectura personal y de la de quienes están cercanos a ellos.
Habiendo pasado 27 años en prisión, como el preso número 46664, hoy es con éste como denomina a su fundación, que en entre otras cosas, lucha contra el Sida.
Mkhulu (abuelo en sudafricano) Mandela, cambió sus ideales juveniles guerrillero-izquierdistas, por la pacífica vía de la no violencia, ganándose con ello, un merecido lugar al lado de eso 2 grandes exponentes del pacifismo civil mundial: Gandhi y Luther King.
Quienes saben de política, perciben a Mandela, como el único político vivo, que goza de las 2 cualidades más perseguidas por los políticos de todos los colores, tendencias y partidos: Todo lo quieren y lo respetan. Difícil ¿no?
Mandela se describe, hoy, como un anciano sin poder ni influencia. Tiene razón, por que de lo que sí goza, es de autoridad; esa que todos aceptamos y queremos. ¿No le parece?

INSISTIR

“Ya todo está dicho, pero como nadie escucha hay que volverlo a decir”
André Gide
(Escritor francés Nobel de literatura 1947)

INSISTIR

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Frecuentemente percibo en mi trabajo que estoy diciendo y haciendo lo mismo, igual me ocurre cuando me recuerdo y repito, los compromisos y metas que previamente me he establecido. Y así, cuestionándome qué tan conveniente será persistir e insistir en aquello, frecuentemente me vienen pensamientos de abandonarlo.
La clave para continuar, me parece, no solo está en preguntarme diariamente si esto o aquello sigue siendo valioso y aplicable en determinadas circunstancias, sino además, en buscar el lenguaje adecuado; esto es, la forma en que me digo y/o trasmito a quienes están cercanos a mí, las bondades y beneficios de aquello que, en su momento, sea valioso de aplicar en determinadas circunstancias de nuestra vida personal.
Excusas para abandonar lo bueno y positivo que nos hayamos propuesto, nunca dejarán de presentarse bajo las más variadas formas y pretextos. De aquí la importancia, creo, de estar siempre atentos a las formas y medios, que nos aseguren lo más objetivamente posible, a c/u de nosotros, permanecer felizmente, una y otra vez, en todo aquello que nos acerque a nuestros sanos propósitos.
Por esto, nos invito a usted y a mí, a estar concientemente concientes, de aquello que de bueno y positivo para nuestras vidas y la de los demás debamos insistir, hoy, siempre, debiendo empezar, quizá, por abrirnos a cambiar, cuestionar y mejorar nuestras maneras y formas de pensar y buscar el bien. ¿No le parece?

OBLIGAR

“Nada ayuda menos a la expansión de un idioma que su obligatoriedad, porque acaba provocando rechazo” Diario ABC 4 de julio/2008.

OBLIGAR

Por Nacho Navarro
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Lo expresado por este diario español, me recuerda lo presente que está en nuestras vidas esa costumbre (cultura) de obligar, casi, para todo; desde lo elemental, hasta lo importante y necesario, ¿no?
Y nada más cierto, hoy, que el enorme rechazo automático en nuestro fuero interno, hacia todo lo que se nos obliga y/o impone, por encima de nuestra inteligente y libre voluntad, más allá de las razones y creencias que se esgrimen para obligarnos a, por ejemplo: adquirir buenos hábitos alimenticios; portarnos bien; elevar nuestros conocimientos y habilidades; etc.
Este rechazo se da, me parece –entre otras cosas- ante la tendencia en muchísimos de nosotros, de irnos por esa fácil cultura (costumbre) de imponernos y obtener obediencia, sin más. Olvidándonos, frecuentemente, de invitar e invitarnos a aceptar las bondades y beneficios personales y colectivos de las positivas conductas (culturas).
¡Claro! vivir convenciendo, requiere antes que nada: disposición y apertura de nuestras mentes, ya sea como trasmisores de buenas o novedosas conductas, o como receptores de estas.
Pero sí, hay que reconocerlo, infinidad de veces, lo que nos gana es nuestro protagonismo defendiendo nuestra importancia, no esperándonos a que los demás se den cuente de lo bueno o, lo que es peor, no aceptando que hay que hacer cambios en nuestra vida, que requieren de nuestro libre, inteligente y gustoso convencimiento. ¿No le parece?

DISFRUTAR

“Contra la cultura del perfeccionista, vivo la cultura de lo simple”

DISFRUTAR

Por Nacho Navarro Valle
nacho.navarro@contracultura.org.mx

Cuántas veces a usted y a mí, en nuestro hogar, trabajo, escuela y circulo de amigos, nos sucede que dejamos pasar una gran cantidad de detalles simples, que estuvieron a nuestro alcance, y por estar metidos, dizque en cosas “importantes”, no nos dimos el gusto de disfrutarlos, de sentirnos felices.
Y es por que, me parece, estamos frecuentemente en una personal inconciencia, pensando y actuando en automático, siguiendo nuestras creencias y hábitos repetidos por años y así, cuando nos fijamos objetivos, casi simultáneamente nos decimos, que hasta que estemos allá en la meta, será cuando nos sintamos bien; auto-excluyéndonos con ello, muchísimas veces, de saborear el proceso; esto es, el día a día, experimentando todo lo valioso y novedoso, que encierra para nosotros y los demás.
Desear estar allá, mediante el logro de nuestras metas y/o propósitos, creo es bueno y recomendable para todos, a través de nuestros procesos y prioridades, los cómo, los cuándo, los por qué y para qué, alcanzando así, los trofeos que usted y yo, nos ganamos en nuestra vida cotidiana, alejados de los adictivos aplausos y/o reconocimientos.
Lograrlo considero, requiere -adicionalmente- de hacernos concientemente concientes, usted y yo, momento a momento, de encontrarle el gusto a nuestros pensamientos y acciones que libremente nos encaminan, estando contentos, a ser mejores, sin caras de tristeza y preocupación, allí donde nos encontremos. ¡Se lo aseguro!