“Contra la cultura de la critica negativa, vive la cultura de la verdad sobre todo”
Entramos a la recta final del año 2007, y es momento de preparar un buen cierre y la oportunidad de esbozar nuestros propósitos para el Año nuevo 2008.
Diciembre es época de alegría, de encuentro con los familiares y amigos, ¡claro!, el ambiente nos ayuda a vivir y disfrutarla.
También estamos, en el recuento de aquello que nos propusimos durante el año y que hicimos, haremos y/o dejaremos de hacer.
Deseo invitarnos a usted y a mí, a que lo hagamos viendo el panorama completo; esto es, sin caer en esa costumbre (cultura) extremista de solo señalar lo malo o lo bueno que hubo en nuestra vida, lo cual me parece, falta a la verdad sobre nosotros, al no aceptar que frecuentemente tenemos claros aciertos –deseo que muchos-, pero simultáneamente cargamos otros que pudiéramos llamar obscuros, negativos.
Revisarnos del todo, me parece, nos capacita para vivir mejor, aprendiendo de aquello que tenemos de bueno, de positivo, a la vez que nos refresca nuestra capacidad para afrontar más y mejor el día a día.
Al contrario, algo que nos paraliza e incapacita, es enfocarnos solo a la crítica negativa, nuestra y de terceros, sobre aquellos nuestros asuntos que calificamos malos, y que por alguna razón se dieron. Nada más dañino creo, nos puede ocurrir para nuestro crecimiento individual, ya que lo que escondemos detrás, quizá, es la falta de aceptación de la verdad.
Algo, por cierto, que nos viene bien vivir en cualquier época del año, pero sobre todo a estar alturas. ¿No le parece?
Por Ignacio Navarro Valle
Entramos al último mes del año 2007, seguramente usted y yo tenemos cosas aún por hacer que nos propusimos por enero, y quizá estemos dudando hacerlas, como dice la CONTRACULTURA que da inicio estos comentarios.
De aquí mi deseo a proponerle las 4 acciones siguientes, para que nos reestablezcan el entusiasmo de construir las acciones a lograrlo:
Primera acción, está en forma positiva en la segunda parte de la CONTRACULTURA antes mencionada. Sí, nunca es tarde para hacer algo bueno, aunque nos hayamos propuesto tenerlo en los meses anteriores y que por “x” o “y” razón no lo hemos llevamos a cabo; hoy, tomemos conciencia de que aún podemos.
Segunda acción, para usted y para mi: hacer por escrito, un inventario breve de las razones y/o situaciones que nos han retrazado la realización de este propósito. Para esto debemos ser sinceros y lo más objetivos posibles, aceptando lo que en nuestra parte corresponda e influya en este aplazamiento. Le sugiero, tómese por lo menos 30 minutos de su mejor tiempo para hacerlo en silencio.
Tercera acción: Haga las correcciones y/o ajustes que haya detectado al plan original, para que ese propósito positivo pueda realizarse en 2007. Si por ejemplo, se había propuesto hacer media hora de ejercicio 3 días a la semana y no lo ha logrado, no tema ajustar el tiempo –quizá a 15 minutos, según le convenga. Lo importante será, que esto le acerque a conseguirlo. Recuerde: usted es la persona que mejor se conoce y más sabe de su propósito. Téngase confianza.
Última. No tenga miedo y láncese a la acción, aún es tiempo de lograrlo. ¡Se lo aseguro!